Practica el difícil arte de la aceptación y deja de sufrir
«Mientras creamos que podemos cambiar la realidad encontraremos toda clase de obstáculos en nuestra vida que se manifiestan como problemas”
Aceptar lo que es
Inconscientemente estamos en continua lucha contra la realidad y las situaciones sobre las que no tenemos ningún control ni podemos modificar.
Dejamos de resistirnos a la realidad cuando entendemos que todo cuanto existe y sucede es parte de un proceso necesario, y que lo único que podemos hacer es “aceptar lo que es”.
Acepto mi realidad, pero no me rindo
Aceptar no es resignarse, es fluir con la realidad para poder desplegar todos los medios con los que contamos para mejorarla o modificarla en la medida de nuestras posibilidades reales.
Un ejemplo de aceptación y no rendición fue el de Irene Villa, que tras perder una pierna en un atentado siendo un niña, hizo de la aceptación su filosofía de vida.
Lejos de resignarse o rendirse, Irene aceptó su realidad y siguió luchando y construyendo su mejor versión hasta convertirse en campeona paraolímpica.
Aceptar no es resignarse, es fluir con la realidad para mejorarla
«Te acepto, pero no estoy de acuerdo contigo»
Aceptar a las personas como son no significa que nos gusten, que les demos la razón o estemos de acuerdo con ellas.
Aceptar a las personas como son implica dejar de luchar por intentar cambiarlas y adaptarlas a nuestras expectativas.
Siempre esperamos que lo de afuera cambie
Tratamos de cambiar lo de afuera una y otra vez porque nos resistimos a entender que cambiar a nuestras parejas, hijos, amigos o jefes es una batalla perdida que sólo genera frustración y desencanto.
La clave de la felicidad es aceptar las situaciones, las relaciones y las personas como son, sin necesitar que cambien para que nosotros estemos bien.
Sufres porque te cuesta aceptar que:
- No todo el mundo se comporta y piensa como tú
- Nadie (ni siquiera tú) es perfecto,
- La vida es movimiento y cambio continuos
- Puedes perder las cosas que has ganado
- No siempre logras lo que quieres
- Nada te pertenece
- Nadie está ahí para cumplir tus expectativas o hacerte feliz
Sufrimos porque esperamos y «exigimos» que las cosas sean diferentes a lo que son.
No vemos la realidad como es, sino como somos nosotros
La realidad es neutra, pero cada uno de nosotros la observamos a través de nuestras propias gafas.
Nuestras gafas son muy personales porque vienen teñidas de las creencias, heridas, miedos, experiencias e inseguridades que arrastramos a lo largo de nuestra vida.
El problema viene cuando no somos capaces de entender y aceptar que otras personas llevan puestas también sus propias gafas.
Acepta, deja de luchar contra la realidad
Aceptar la realidad conlleva ampliar la mirada hacia nosotros y hacia los demás, soltar el control, la exigencia y la perfección.
Acepta y deja de «luchar» contra la realidad para simplificar tu existencia y fluir con la vida.
FELISA FORTEZA
Terapeuta
Dubai. Emiratos Árabes
Terapia en español en Dubái


